sábado, 27 de octubre de 2012

Los niños y el acercamiento a la lectura.

Noticia por Nadia Salas

Como todos los años, en el mes de septiembre la Plaza San Martín de la ciudad de Córdoba se viste de carpas blancas para ofrecer al público en general diversas actividades en relación con la práctica y la promoción de lectura. Esta vez, fue del 6 al 26 de septiembre.
Es sabido que merced a las tecnologías actuales, los niños tienen escaso contacto con lecturas en el soporte de papel  y por ello es que la Feria ha desarrollado una serie de variadas actividades con el objetivo de hacer cotidiano dicho contacto.
Fue ése el caso de Natalia María Moya, actriz y docente,  quien dentro de este marco y con su espectáculo "Cocina de cuentos" desarollado en el Patio Mayor del Cabildo,  incluyó juegos y canciones tomadas de libros porque los cree más eficaces que la lectura mecánica y sin contexto. La metodología propuesta parte del interés concreto del niño e intenta que él construya a partir de allí, y a través de la reflexión, nuevos conocimientos que lo lleven a usar más correctamente la lengua, no ya de una manera consciente sino eminentemente lúdica.
Lo enriquecedor de la jornada estuvo en la diversidad del público asistente, entre los cuales se encontraban alumnos de primero y segundo grado de la escuela "Dr. Carlos Achával" de barrio Ciudad de los cuartetos, quienes salieron fortalecidos y contentos del espectáculo, cumpliéndose así, el propósito de la actividad.


Cocinando cuentos

Crónica por Nadia Salas

Jueves 13 de septiembre. 14 horas. El día se presenta soleado pero muy ventoso, y eso molesta a los transeúntes que arrugan su cara para evitar que alguna basurita se les meta en los ojos.
Hemos llegado anticipadamente, lo que nos permite recorrer la Feria en busca de más detalles que nos puedan servir. Cuando ya se acerca el horario de la actividad que nos compete, nos acercamos al patio Mayor del Cabildo. Las sillas ya están dispuestas y dos personas han ocupado sus lugares. Detrás de la carpa, la protagonista, camina de un lado a otro repasando mentalmente su actuación mientras espera que el auditorio se colme.
De a poco llegan los espectadores que son, por lo general, mamás con sus pequeños hijos. Y sí, el espectáculo es una narración de cuentos para niños intitulado "Cocina de cuentos", a cargo de la actriz Natalia María Moya.
A lo lejos se ve mucho movimiento. Son los alumnos de primero y segundo grado de la escuela "Dr. Carlos Achával" de barrio 29 de Mayo. Información que le pedimos a "Julito" de segundo grado. Cuando nos dice el barrio, se apresura en aclarar: - "También se llama Ciudad de los cuartetos".
Los alumnos acompañados por dos maestras y dos auxiliares, toman asiento. 
Comienza la función.
Lucre, la protagonista, hace su entrada vestida de violeta, el mismo color que sus cabellos, con un gorro de cocinera, un delantal y una olla. Así comienzan a cocinarse cuentos que van siendo sazonados con canciones.
De este modo los nenes disfrutan de historias como "Filotea, la hoja", "Hipo y Coco", "Las frutas", "la tía Cleo", "La granja y su gallo Pinto", y "Felipito Tacatú".
El espectáculo dura aproximadamente una hora y media. El tiempo suficiente antes de que el público infantil comience a dispersarse luego de "saborear" los cuentos que ellos mismos ayudaran a preparar.

Perdida adolescencia

Noticia por Maximiliano Simes

La feria del libro tuvo una escasa participación del público joven en el día del estudiante. La ausencia de adolescentes pertenecientes al ámbito de la escuela secundaria dejó un vacío cultural importante.
Anualmente, el día 21 de Septiembre se celebra el día del estudiante. Como tal, se otorga a los estudiantes  el día en calidad de feriado escolar. También se realizan festejos paralelos por el inicio de la primavera. Como es de público conocimiento, estas celebraciones se conjugan en Villa Carlos Paz. La ciudad del valle de Punilla presenta un despliegue de escenarios musicales y eventos para la diversión que captan la atención de los estudiantes.
En la misma fecha   sigue su curso la feria del Libro en la plaza San Martín. Bajo el lema La literatura al centro el día 6 de septiembre comenzó el evento cultural que atrae lectores todos los años. Precisamente, el día 21, día del estudiante, la ausencia de jóvenes de colegios secundarios se notó en los pasillos de la feria.
Una escasa concurrencia de adolescentes puso en jaque a la cultura y a la feria del Libro: la grilla de actividades anexas a la feria no incluía ningún evento dedicado a los adolescentes estudiantes vinculados a la celebración de su día. La mayoría de las actividades se dirigían al público infantil y al adulto.
La falta de adhesión del público adolescente manifiesta  una deficiencia  en la aproximación al joven lector, o en vías de convertirse en uno, por parte de las políticas culturales que rigen la feria. Si bien la feria tuvo sus puntos álgidos de concurrencia y  un gran nivel de excelencia de los escritores y estudiosos que se presentaron; es necesario repensar el espacio que se les  puede brindar a los adolescentes en estos eventos. 

                                                             
                                                                 
                                                                                                                                                                                                                       
                                                                                                                             

Una mañana con Fidel

Crónica por Maximiliano Simes

El azar puede ser un efectivo disparador de la sorpresa. El día 21de septiembre por la mañana me encontraba caminando por los pasillos de la feria del libro. El calor se acumulaba dentro de las carpas y se oía el rechinar de las tablas de madera al contacto con la suela de mis zapatillas. Me sorprendió el número de niños encallando en algunos stands de las editoriales. Se los veía menudos, algunos un tanto agitados, algunos separados de los padres, pero bajo la mirada vigilante de los mismos. El entusiasmo infantil lo generaba Gaturro. El gato de cachetes inflados creado por Nik captaba la atención de los niños.
—¡Mirá má, ahí está! – decía un pequeño, señalando con el índice un cartel  de Gaturro colgado de las estanterías de la editorial El Mundo del Libro.
Me encontraba ensimismado mirando la escena. De repente, una voz me sacó del letargo contemplativo.
—¡Ey, chango! ¿un mate?
Se acercaba Fidel, sonriendo, con mate y termo en mano. Me saludó con efusión.
Fidel es el novio de una amiga de la infancia. Es bien flaco, de altura promedio y unos dedos callosos de tanto tocar la guitarra. Tiene Fidel un negocio familiar con sus hermanos: Editorial Espartaco Córdoba, dedicada a la publicación de libros versados en materia de antropología, sociología y estudios indigenistas. Después de aplicar las consabidas frases de cortesía, Fidel me comentó que había ido a buscar agua para el mate al departamento de un amigo, debido a que se le había quemado el calentador eléctrico que poseían en su puesto. Con un ademán me invitó a que lo acompañara hasta su stand, en la carpa del centro.
A paso lento, ocasionalmente deteniéndonos a ojear algún libro, Fidel me narraba las peripecias de la Feria. Señaló con vehemencia las dificultades monetarias para ocupar un espacio en la feria que tenían las editoriales independientes.
—Andá, fíjate y compará el tamaño del stand de Llanto de Mudo y el de Maidana Libros. Así está medio difícil dar a conocer otro tipo de cultura. La literatura y los libros subterráneos están condenados por el mercado.
Seguimos andando. Llegamos a la salida de la primera carpa y me convidó con un cigarrillo. Mientras fumábamos, Fidel exponía ideas de lo que consideraba qué era una feria: Un gran mercado, a precio barato o diferente del usual, donde se exponían artículos diversos.
—La diversidad está en la diferencia. Acá (refiriéndose a la feria) están los mismos libros a los mismos precios stand por stand. No hay un solo hallazgo.
Fidel se rió cuando le pregunté si los libros que ellos vendían eran inconseguibles. Nosotros cargamos con la bandera del conocimiento, no del mercado, respondió socarronamente.
Luego de acabar con el cigarrillo, nos dirigimos hacia su stand. Fidel se sorprendió al ver tanta gente invadiendo su stand. Uno de los que atendían, presumo que uno de sus hermanos, lo miró y le hizo una mueca con la cara. Fidel se disculpó conmigo, me dio un marcador de libros de su editorial, se despidió y terminó concluyendo en voz baja: “Ahora es la hora del negocio”.
Habré pasado unos veinte minutos, varios mates compartidos, en mi encuentro azaroso  con Fidel. Luego de que nos despidiéramos, regresé al stand de El Mundo del Libro. Ahora habían más niños, en punta de pie, solicitando su tomo de Gaturro.



   

miércoles, 17 de octubre de 2012

Borges dijo presente en la Feria




Noticia por Emanuel Niño

Se llevó a cabo el “Panel: decir Borges” en el marco de la Feria del Libro. La exposición se desarrolló el lunes 24 de Septiembre de 2012, en la Sala Alta del Cabildo de la ciudad de Córdoba. Contó con la participación de las catedráticas Leonor Mauvecin, Ana Tissera y Ana María Hernando.
Leonor Mauvecin centró su exposición en torno a la narrativa borgeana, particularmente en el símbolo del laberinto. Leyó el relato “Los dos reyes y los dos laberintos” (El Aleph ,1949) para ilustrar su tesis. Explicó que este símbolo prefigura el espacio contradictorio en el que está atrapado el hombre: es el lugar donde encontrará la muerte pero también la liberación, el origen y el fin, el infinito y el caos. Frente al laberinto arquitectónico (creado por el ser humano) hay otro de la Naturaleza, carente de centros y galerías, pero no por ello menos enigmático.
Ana Tissera separó la obra de Borges en cinco períodos: la poesía de los comienzos con Fervor de Buenos Aires, la narrativa del primer peronismo, la vuelta a la poesía con la caída de Perón, un nuevo regreso a la narración en los años 70, para cerrar, otra vez, en la poesía. Su enfoque de los ensayos borgeanos se hizo desde la filosofía de Descartes, Leibniz y Wittgenstein.
Ana María Hernando realizó un profundo análisis del cuento “El Simulacro”, relato en donde se satiriza el mito de Evita y se intenta desacralizar su santidad. Terminó la exposición con una pregunta: ¿por qué tanto Eva Perón como Jorge Luis Borges son mitos tan vigentes de la cultura argentina?
Al finalizar, se dio lugar a las preguntas y comentarios de los asistentes. Entre ellos el  de Roberto, que rememoró el día del fallecimiento de Eva Perón en su Mendoza natal. También el de  Eduardo, quien dijo sentirse arrepentido por haberse dejado ganar por los prejuicios y no haber leído a Borges sino hasta ya entrado en años. Finalmente la inquietud de Laura, quien preguntó si a criterio de las expositoras Borges era un mejor poeta o narrador.